COMO ECHAR FUERA LA ANSIEDAD

1° Pedro 5:6-7.

¿Cuántos saben que tenemos un Dios milagroso y no un Dios mágico?

Muchas personas se desilusionan con Dios, porque creen en un Dios de favores.
Como quien tiene una religión mágica.

Los cristianos muchas veces creen que todo es automático.
Entonces cuando las cosas no salen como esperan se desilusionan con Dios.
Y no quieren venir mas a la iglesia, dicen: “al final todo es puro cuento…”

“Yo confié en Dios y  Él no hizo lo que yo le pedí…“

Entonces vuelven a su vida antigua, pero a los pocos días están peor que antes…
Eso tiene un nombre: “ansiedad”

Según la Biblia en s. Juan 6:28-29, Jesús dice que nuestra primera responsabilidad como creyentes es, creer.

No debería costarnos creer, porque es Jesucristo mismo el que nos lo esta diciendo ¿Verdad?

Pero todo milagro demanda de usted algo.

Dios es milagroso, y esto tiene que ver con lo sobrenatural.

No es para que uno diga: “bueno, si Dios esta en algún lugar, que me haga mi milagrito…”

Para que algo ocurra debemos dejar la pasividad.

Una persona que no cree en sí misma:
-Tendrá pasividad.
Ser pasivo es creer que no podemos lograr las cosas.

Los pasivos viven poniendo excusas, y viven durmiendo en la vida.
“¡Hasta cuando haz de dormir, perezoso!”, dice Proverbios.

El perezoso es inactivo, improductivo, lento, indolente, holgazán, molesto, que se echa para atrás.

El perezoso desea pero nunca alcanza”, Prov. 13:4
“El perezoso pone la mano en el plato, pero no lleva el bocado a la boca porque le pesa”, dice Salomón.

¡No hace nada porque tiene miedo de cansarse!

“La codicia del perezoso lo lleva a la muerte” Prov. 21: 25

Se mueren del corazón por el stress de no hacer nada.

Y  lo mas triste es que no tienen fe en si mismos.

Di conmigo: “Debo estar siempre activo”.

Dios espera que tu apliques a tu vida su palabra, su unción, la fe.

La vida es un aprendizaje constante.

Hasta el día que partamos con el Señor vamos a estar aprendiendo.

Miren lo que decía Pablo:
“No digo  esto porque este necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación que me encuentre.
Se lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

¿Qué dice Pablo? He aprendido.
O sea que no nació sabiendo.

Muchos de nosotros creemos saber lo que es el hambre.

Pero el hambre se siente a los cinco días de no comer.

Lo que uno siente a diario es apetito.

El apóstol Pablo dice he aprendido.

A poder vivir contento cualquiera sea mi situación, o sea:

Si se levantaba en las mañanas y no tenia que poner en la mesa, estaba contento.

Si lo agarraban y lo metían en la cárcel por predicar el Evangelio, seguía contento, y encima cantaba coritos en la cárcel.

¿Pero? ¿Cómo hacia este pablo? ¿Cómo se hace eso?

¿Cómo se logra que tus hijos todos los días de tu vida te digan: “Papa, Mama, por que siempre estas contento?”

¿Se da cuenta por que es tan importante mantener el gozo?

“Porque el gozo del Señor es mi fortaleza“

¡Hermano/a, enójate con el diablo, no con las personas!

A veces deberíamos enojarnos tanto contra los principados, potestades y huestes espirituales, como para levantarnos en su contra y derrotarlos en nuestras vidas.

Que bueno es pasar por un montón de cosas y estar en paz, para nada ansioso/a.

Pablo imparte una enseñanza muy profunda en estos versículos.

Es tan coherente lo que dice que significa que esta integro, maduro y estable en si mismo.

“El reino de los cielos lo arrebatan los valientes”. Dice la palabra de dios.

Entonces póngase violento con Satanás y eche toda su ansiedad sobre el Señor.

Di conmigo: “Voy a descansar en el Señor".

Pero, ¿Cómo uno puede estar sin ansiedad, y contento en cualquier situación?

Se aprende. Es un aprendizaje diario.

No se nace con esa habilidad, tenemos que aprenderla.

Pablo no tiene inconveniente en reconocerlo: “Hubo un tiempo en que yo no sabia contentarme…lo he aprendido".

¿Cuántos de ustedes se dan cuenta de que todavía hay situaciones en su vida que le roban la paz, el gozo?

Usted, va bien y de repente su esposo o su esposa le da una noticia donde la alegría se le evapora como humo en la tetera.

Y en ud no queda ni un rastro de que en algún momento usted era un cristiano tipo “terminator“.

Porque usted se creía un “terminator espiritual“, y ahí si le viene un fastidio, una rabia, que todos los pájaros se le volaron.

 Y tu esposa  se pregunta: ¿Pero, si este hace unos días atrás estuvo diciendo “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”?.

Pensemos por un momento en los niños.

Ellos pasan del llanto a la risa en segundos.

Y más si usted le ofrece algo que le gusta.

Mire, se ríe en el acto, y ni siquiera se terminaron de secar las lágrimas cuando les aparece una sonrisa de oreja a oreja.

Es tremendo, pero así nos pasa a nosotros en nuestro mundo emocional.

Por eso yo siempre digo que debemos pedirle a Dios que tome control de nuestras emociones y sentimientos.

Un día estamos contentos y felices, y en segundos caemos en picada.

Entonces lo primero que te pasa es que no quieres ver ningún ser humano en mil millas  a la redonda.

No quieres venir más a la Iglesia, y te enojas con el Pastor, o la Pastora aunque ellos no tengan la culpa.
Con todos los Líderes y con el Señor.
Di conmigo: “Tengo que aprender".

Cuando la Biblia dice “Echando toda vuestra ansiedad sobre Él…“

Significa que debo entregar mi ansiedad sobre Dios de una vez y para siempre.

Cuando tú haces esto va a ocurrir que toda tu ansiedad se va, a pesar de las pruebas y dificultades.

Pero muchas veces somos culpables del pecado de independencia.

El querer ser independiente es signo de inmadurez.

Un niño pequeño cree que puede hacer cualquier cosa.

Cree que puede ponerse los zapatos, atarse los cordones y vestirse.

Y lo que siempre ocurre es que se pone el zapato en el pie equivocado.

Ata los cordones juntos y cuando sale caminando se tropieza.

O se pone la ropa al revés, de atrás para adelante.

Y de esta manera somos nosotros en nuestra vida cristiana.

Nuestro amado Padre celestial trata de ayudarnos, pero no queremos su ayuda.

Por el contrario, nosotros queremos ayudar a Dios.

Y el resultado es desastroso.

No podemos jugar a “Ser Dios“.
Por ejemplo, no podemos cambiar a las personas.
Porque las personas no pueden cambiar a las personas.

Solo Dios puede cambiar a la gente.

Dice la palabra de Dios que es tarea del Espíritu Santo traer convicción a los pecadores.  Vers. Juan 16:7-8.

Sin embargo, seguramente tú tratas de convencer a tu esposo, a tus hijos y a todos los que te rodean de sus pecados.

Y quieres hacer justicia tu mismo.

¡No es de extrañar que tengas tantas luchas y ansiedades!

Tratas de hacer la tarea del Espíritu Santo.

Dios te va a decir: “Deja de ser mi jefe”.
El Señor tiene en mente mejores cosas para ti de las que tú crees.

El Salmo 37: versos 3 al 5 dice: “Confía en Jehová, y haz el bien;
    Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, Y Él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en Él; y Él hará”.

¡Que hermosa promesa para dejar de lado la ansiedad!

Nuestra madurez espiritual debe crecer junto con nuestro éxito y nuestra prosperidad.

En Deuteronomio 8 Dios les dio una advertencia a los israelitas.

Les dijo que el los iba a bendecir y después agrego esto:
“mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajeno, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto moriréis". (Verso 19)

Realmente debemos echar la ansiedad de nuestra vida, poner nuestra confianza en Él,  y encomendarle todos nuestros caminos.

 

Dios te bendiga.
Apóstol Adriana Díaz.